Definición y concepto de tráfico

  • Posted on: 13 October 2018
  • By: tuteorica
Concepto y definición de tráfico y circculación de vehículos

 

Según la Real Academia de la Lengua se define como Tráfico al " Movimiento o tránsito de personas, mercancías, etc. por cualquier medio de transporte"

Además podemos definir más concretamente este término, acotándolo al campo de la educación y seguridad vial desde dos puntos de vista: el físico y el jurídico.

  • Desde el punto de vista físico se puede definir como "el desplazamiento de personas, animales o vehículos por las carreteras, calles y caminos."
  • Desde el punto de vista jurídico podríamos decir que el tráfico es "el tránsito de personas, animales y vehículos por las vías públicas y de uso público, sin más limitaciones que las establecidas en la legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial."

 

 

El fenómeno circulatorio aparece como un hecho complejo integrado por los siguientes caracteres:

  • Físico
  • Técnico 
  • Social
  • Jurídico

En primer lugar, el tráfico es un hecho físico, en cuanto que la circulación está sometida a las leyes físicas del movimiento. El proceso técnico debe tener en cuenta las fuerzas dinámicas que intervienen (tecnificación del hecho).

En segundo lugar, el tráfico es un hecho técnico, en cuanto a que se requiere una especialización para la aplicación de las reglas que lo regula. Son consecuencias, entre otras, de este aspecto técnico de la circulación:

  • La necesidad de aceptar la existencia de las denominadas reglas técnicas del tráfico.
  • La influencia que dichas reglas técnicas ejercen sobre las normas jurídicas de la circulación, aun cuando en ocasiones el uso compartido de las vías impone la subordinación de las reglas técnicas a las jurídicas y ambas a las leyes físicas.
  • La exigencia de una cierta especialización técnica por parte de los jueces y funcionarios que conocen del hecho circulatorio, a fin de realizar su adecuada reconstrucción histórico- dinámica y decidir con acierto el juicio de responsabilidades a que sus profesiones obligan.
  • La exigencia de una cierta especialización técnica de las personas encargadas de la formación vial en sus diversas manifestaciones: formadores, evaluadores, etc.

En tercer lugar, el tráfico es un hecho social. Siendo el tráfico la coexistencia simultánea en espacio y en tiempo de numerosas circulaciones particulares, es indudable que constituye un típico caso de convivencia social.

Vía urbana, tráfico, vehiculos, peatones
Utilización de la vía pública por diferentes usuarios

Esta socialización del tráfico, o su configuración como un hecho socialmente relevante, encuentra su expresión, entre otros, en los siguientes aspectos:

  • La existencia de un principio de confianza entre todos los usuarios de las vías públicas, como garantía de una circulación fluida y segura.
  • La aceptación del peligro creado por el fenómeno circulatorio como un riesgo socialmente compartido, lo que conduce a la creación de una comunidad de obligaciones para reparar el daño individual que se haya sufrido y a la socialización del resarcimiento de los perjudicados o víctimas.
  • La admisión, en virtud de lo expuesto en el párrafo anterior, de la teoría de la responsabilidad objetiva o sin culpa.
  • La creación de peculiares usos sociales del tráfico, influenciados por los progresos técnicos y que, sin valor jurídico-normativo propio, son necesarios para valorar la diligencia o previsión de los usuarios.
  • El nacimiento, incluso, de un fuerte sentido clasista, derivado de los distintos medios utilizados que pueden llegar a influir, a través de la presión social de grupo.

En cuarto lugar, el tráfico es un hecho jurídico. El problema del tráfico es, en definitiva, de armonía entre los derechos de cada una de las personas originarías de cada circulación: el derecho y la libertad de cada individuo terminan allí donde comienzan los de los demás y por tanto, requieren una regulación jurídica que, al obligar a todos, permita a cada uno el disfrute de los suyos propios. El derecho a la libre circulación requiere, por consiguiente, una regulación jurídica que haga posible la convivencia humana, cuya normativa ha de ser escrupulosamente observada por todos los usuarios de la vía, para mantener el equilibrio entre el derecho individual de cada cual al uso de una misma vía, lo que, en definitiva, supone una restricción al derecho de libre circulación en aras del bien común y de la seguridad propia y ajena. El individuo no podrá circular por las vías que quiera, sino que deberá hacerlo por determinadas vías, ni utilizando el medio que quiera, pues el vehículo que utilice deberá reunir determinadas condiciones y requisitos para que le sea permitida su circulación, ni cuando quiera, pues para conducir requerirá la correspondiente autorización administrativa, cuya obtención requerirá el cumplimiento de las aptitudes psícofísicas exigidas, conocimientos, destreza, etc.

La circulación vial constituye, por consiguiente, tanto por las colisiones de derechos que provoca en la esfera privada, como por la necesaria intervención estatal en muchos de sus aspectos, un fenómeno jurídico, cuyas especiales características y el interés social han configurado el denominado Derecho de la Circulación.

 

 

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