Mantenimiento de los neumáticos

  • Posted on: 2 May 2021
  • By: tuteorica

Mantenimiento de los neumáticos

Banda de rodadura del neumático
Banda de rodadura del neumático

 

Un estudio reciente afirma que la mitad de los conductores españoles no le da la suficiente importancia al mantenimiento de sus neumáticos. Quizá esto explique por qué el mal estado de las ruedas está detrás del 60% de los accidentes que sufren vehículos de más de diez años. Llevar los neumáticos desgastados no solo afecta al agarre; también tiene consecuencias muy peligrosas para la conducción.

El mal estado de los neumáticos puede jugarnos malas pasadas por diferentes motivos.

  • La distancia de frenado podría multiplicarse por cuatro,
  • aumenta la posibilidad de siniestro ante meteorología adversa,
  • corremos el riesgo de sufrir aquaplaning 
  • e incluso podríamos salirnos de la carretera.

 

Es importante conocer el estado de los neumáticos porque son el nexo de unión entre asfalto y vehículo, y de ello depende el comportamiento dinámico de nuestro coche. El porcentaje de conductores que reconoce no revisar los neumáticos está en torno al 46%. Es más, el 50% de los accidentes que se producen en carretera por fallo mecánico están directamente relacionados con un mal mantenimiento de los neumáticos.

El tiempo útil que tiene un neumático depende mucho de varios factores.

  • Uno es el vehículo,
  • otro el tipo de conducción;
  • por supuesto, las carreteras que utilicemos;
  • pero sobre todo cómo cuidemos los neumáticos. Si los neumáticos no están bien mantenidos, podemos tener problemas serios de seguridad vial.

Para evitar estos problemas debemos revisar el dibujo de los neumáticos. Es importante que la profundidad del dibujo no esté por debajo de 1,6 mm. Eso se mide con un aparato que se llama profundímetro. Circular con una profundidad menor puede hacer que el neumático evacue hasta un 80% menos de agua, siendo la probabilidad de aquaplaning mucho mayor.

 

 

El aquaplaning es cuando el neumático, por velocidad, no es capaz de evacuar esa cantidad de agua. Si no puede echar el agua hacia los lados, empieza a patinar sobre el agua y puede provocar que el vehículo se desvíe de la trayectoria;  podemos perder completamente el control del vehículo.

También debemos tener en cuenta la presión. La presión del neumático es el otro elemento fundamental. Siempre debemos hacer caso a lo que dice el fabricante. Cuando la presión es incorrecta y es baja, ante una situación de emergencia, si debemos hacer un giro brusco del volante, ese neumático se va a sobrepresionar y podríamos provocar un reventón, un desllantamiento y una pérdida de control del vehículo.