El secreto de las manos al volante que la DGT quiere que sepas para evitar accidentes
¿Sabías que la posición de tus manos en el volante puede salvarte la vida? Descubre la técnica correcta que mejora tu control y tiempo de reacción.
La base de todo: el control del vehículo
¡Hola a todos! Como formador vial, me encuentro a menudo con que los conductores olvidan los fundamentos más básicos y esenciales de la conducción segura. Este vídeo, aunque extremadamente simple, nos muestra el pilar sobre el que se construye todo lo demás: la correcta posición de las manos en el volante [00:00]. Puede parecer un detalle menor, pero es la diferencia entre tener el control total del vehículo o perderlo en una situación crítica. No se comete ninguna infracción, al contrario, se muestra la postura ideal que todo conductor debería adoptar siempre. A continuación, vamos a profundizar en por qué este gesto es tan sumamente importante.
La posición de las “diez y diez” o “nueve y cuarto”
La postura que vemos en el vídeo es la que se conoce como “las diez y diez” o “las nueve y cuarto”, imaginando que el volante es la esfera de un reloj. Ambas manos deben estar situadas en la mitad superior del volante, en una posición simétrica. Esta colocación no es casual. En primer lugar, nos proporciona el máximo rango de giro posible, permitiéndonos reaccionar de forma rápida y precisa ante un imprevisto, como un obstáculo en la vía o el volantazo de otro coche. Además, nos da una mayor sensibilidad para “sentir” lo que hacen las ruedas y la dirección, lo que se traduce en un control mucho más fino del vehículo.
Errores comunes que debemos evitar a toda costa
Lamentablemente, es muy habitual ver a conductores con posturas incorrectas y peligrosas. Por ejemplo, sujetar el volante con una sola mano, a menudo en la parte superior o inferior, reduce drásticamente nuestra capacidad de reacción. En una emergencia, no tendremos tiempo de colocar la otra mano para hacer una maniobra evasiva eficaz. Otro error grave es conducir con la mano por dentro del volante o con los codos apoyados en la ventanilla. Estas posturas, además de ser incorrectas, pueden provocar lesiones graves en caso de que salte el airbag, ya que este se despliega a una velocidad de unos 300 km/h.
Una conducción más relajada y segura
Adoptar la postura correcta no solo mejora nuestra seguridad, sino también nuestro confort. Llevar las manos en la posición de “las diez y diez” permite que los brazos estén ligeramente flexionados y relajados. Esto evita la fatiga en los hombros y la espalda, especialmente en viajes largos. Una conducción relajada es una conducción más atenta y segura. Por lo tanto, te animo a que, la próxima vez que te subas al coche, te tomes un momento para ajustar tu asiento, los espejos y, sobre todo, para colocar las manos correctamente en el volante. Es un pequeño gesto que marca una gran diferencia.
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